Las escenas de besos y de sexo en general son siempre las más esperadas. Para eso es que ve uno la película. Está bien, es por lo menos, una de las razones. La historia del par de protagonistas en la comedia romántica, en el romance, en la tragedia, en el género de acción, en el thriller en el cine y en las series, tiene sentido cuando uno le cree a la pareja de ficción que ese beso que se están dando está lleno de amor y de deseo.
Sin embargo muchas veces no sucede. No pasa nada. No se te
mueve una fibra. Ese amor fingido queda al descubierto y acabas expulsado del misterio del cine por cuenta de un beso que no vibra.
Natalia Ruiz Giraldo y Ana María Mesa nos proponemos en este blog hacer un análisis de las escenas de besos y de la historia en la que nacen, es decir, la película o la serie. Girando alrededor de esa escena hacia donde todo se dirige: el beso.
¿Y el nombre del blog?
Bueno, Jennifer Aniston no sabe amar.