viernes, 11 de diciembre de 2015

De besos y maxilares

Nombre originalGroundhog Day
Género: Comedia, fantasía, romance.
Año: 1993
Protagonistas: Bill Murray, Andie McDowell

No sé quién hizo el casting de esta película. A pesar de que me parece que Bill Murray hace un muy buen papel y que logra lo que necesitaban —alguien que tuviera la capacidad de ser primero detestable y luego adorable— yo jamás lo hubiera escogido a él. 

Por una razón muy superficial, me parece feo para galán de comedia romántica. Ni siquiera tiene esa cualidad de los galanes de ahora: ñoñez. Es feo estilo vago, todo el día en un sofá, viendo televisión y comiendo papitas fritas. 

Hacer casting es así de frívolo. No obedece al noble "la belleza está en el interior" si no al simple "juzguemos este libro por su portada".

La película es un clásico de la que creo que puedo hablar sin temor a arruinársela a nadie porque es de 1993. Y es la historia de Phil, un reportero del clima que se queda atrapado en el tiempo, repitiendo el mismo día una y otra vez sin cesar.

Una cosa buena que tiene es que no nos explica nada. No salen Whoopi Goldberg o Morgan Freeman representando a Dios para explicarnos cuál es la lección que debe aprender Phil para poder salir de ese atoramiento como en otras cintas sobre lecciones del destino (entre otras, ¿por qué Dios siempre es negro en estas películas?). Y al final nos queda más o menos claro que la lección tiene que ver con el amor, pero tampoco nos imponen esa respuesta. La película considera que somos inteligentes y podemos sacar nuestras propias conclusiones y eso es bonito.

Y se repite, no solo como trama central, sino en los subtemas que aborda: la frustración, la maldad, la muerte, los crímenes, el suicidio, los talentos, la bondad. 

Y el amor al final. 

En un solo día, el único que tiene la oportunidad de vivir, Phil intenta repetidamente enamorar a Rita. O tener sexo con ella. Pero Rita es una chica seria, no va a caer con ridículas estratagemas y varias veces Phil termina abofeteado por ella. 

Esto es lo que me hace pensar que aunque la película tiene que ver con el amor, no es sobre el amor romántico. Es sobre el amor propio. Phil se desprecia cuando comienza la película y al final ha descubierto que para que alguien lo quiera eso tiene que cambiar.

En ese contexto llega el beso. A grandes expectativas, grandes desilusiones. El beso no funciona por una razón igual de simple que la feúra de Bill Murray: es imposible dar bien un beso si jamás se separan los maxilares. 

Los besos de Phil/Bill son solo con los labios. No hay boca involucrada ahí. Junten los maxilares como para morir de bruxismo e intenten luego besar a alguien. ¿Quién podría creerles que hay amor, que hay pasión? ¡Nadie! Andie McDowell hace lo que puede con el material que le dan y Rita se enamora de Phil. 

"¿Sabes qué día es hoy? Hoy es mañana". Es una gran frase para un final. Quedémonos con esa escena:


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