martes, 1 de diciembre de 2015

El beso cínico de Jennifer

Nombre original: The Switch
Género: Comedia romántica.
Año: 2010
Protagonistas: Jason Bateman y Jennifer Aniston.

Una historia sobre inseminación artificial y amor. Y la historia particular alrededor del amor es sobre dos amigos que no saben que se aman. Por lo general esa trama me gusta mucho. Debe ser por lo ideal que me parece enamorarse del mejor amigo y porque cuando tenía 15 años eso fue exactamente lo que me pasó. Además es con Jason Bateman a quien amo desde que salía en "The Hogan Family" que en Colombia fue bautizada como "Valerie", una sitcom familiar de los 80, y que tiene de maravilloso que es un galán de película de los que no son tan guapos y que por lo tanto sabe representar muy bien a ese tipo de hombre seguro que no se toma muy en serio a sí mismo. Es enamorador.

Y sale también Jennifer Aniston a quien amé mientras hizo su papel como Rachel Green. Su problema es que solo tiene dos personajes: Rachel Green y una loca deprimida de mirada triste que fuma marihuana y tiene sexo sin amor. Son los dos roles que le conozco en las 55 producciones que dice el IMBd que tiene en su haber.

En esta película en particular sale haciendo el papel de Rachel. Y el problema de Rachel es que ya sabemos cómo amó a Ross. Muy en serio al principio y luego como jugando al amor. En la última temporada de Friends Rachel ya no amaba a Ross y sin embargo se quedó con él. O lo amaba, sí, pero como se quiere a un hermano: sin mucha pasión.

Spoiler Alert:

En The Switch el beso llega al final de la cinta.

Antes de eso hemos visto en Wally —Jason— como crece un sentimiento hacia Kassie —Jennifer— que aunque está matizado por la neurosis de su personaje se adivina inmenso. En cambio en ella hemos visto solamente una expresión facial en la que deja ver que, si él la ama, ella estaría dispuesta a reconsiderar un matrimonio futuro con otra persona. Pero no más. Ella no lo mira con amor. Tampoco lo mira con deseo. Ella lo mira como con desespero. "No me aguanto a este tipo". Claro, muchas veces el amor es así, pero si no se mezcla una mirada lasciva entre esas otras lo que hay ahí es simple jartera.

Cuando se supone que ella debe mirarlo con cara de ternura, Jennifer hace cara de "ay, no seas tan gracioso, no me vayas a salir con que me amas", "¿me amas? Jajajaja, ay, qué lindo". Que es el cinismo en su mayor expresión. Ella no le cree, no confía, no se entrega a ese sentimiento. 

Y en ese contexto llega el beso. La escena a partir del minuto 1:16:44 (Si no han visto la película ahí está en enlace completo, aunque también está en Netflix).


Varias cosas para decir sobre la escena:

Ella está brava, esa parte me parece creíble. El problema es que nunca deja de estar brava. Ni cuando le dice que rechazó a otra persona, que era perfecta, porque no era él, que está lleno de lindas imperfecciones. Pero bueno, digamos que hay gente que ama con mucha rabia. El hecho de que durante el beso la cámara nos muestre a Jason me hace pensar que ella nunca fue capaz de cambiar de expresión. También hay que decir que él lo hace perfecto. Se acerca, la besa y solamente cierra los ojos luego de ese momento con cara de "esto es lo mejor que me podía pasar en la vida, estoy besando a esta mujer que además es mi mejor amiga". Muy bien. No entiendo cómo es posible que ella no responda a eso con la misma locura del amor que solo se cura con amor. 

Mostrarse vulnerable es fundamental para el amor. Estar en posición de perderlo todo y confiar en el otro, que puede tomarlo y hacerte infeliz, es exactamente lo que uno debería transmitir cuando ama como se supone que se ama en esas comedias románticas. Y Jennifer tiene un problemilla justo ahí.

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